D20A60
Literature aficionado.
Literature aficionado.
Ay amor, tu eres
la carga pesada.
La fuerza que faltó
para poder cargarte.
¿Me faltó el coraje
o la osadía?
Ay amor, tu eres
asunto de valientes.
Fácil tuerce el miedo
los frágiles corazones.
¿Quién dijo que lo
díficil era encontrarte?
The art of losing isn’t hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.
Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn’t hard to master.
Then practice losing farther, losing faster:
Para matar al hombre de la paz
para golpear su frente limpia de pesadillas
tuvieron que convertirse en pesadilla
para vencer al hombre de la paz
tuvieron que congregar todos los odios
y además los aviones y los tanques
para batir al hombre de la paz
tuvieron que bombardearlo hacerlo llama
porque el hombre de la paz era una fortaleza
para matar al hombre de la paz
tuvieron que desatar la guerra turbia
para vencer al hombre de la paz
y acallar su voz modesta y taladrante
tuvieron que empujar el terror hasta el abismo
y matar más para seguir matando
para batir al hombre de la paz
tuvieron que asesinarlo muchas veces
porque el hombre de la paz era una fortaleza
para matar al hombre de la paz
tuvieron que imaginar que era una tropa
una armada una hueste una brigada
tuvieron que creer que era otro ejército
pero el hombre de la paz era tan sólo un pueblo
y tenía en sus manos un fusil y un mandato
y eran necesarios más tanques más rencores
más bombas más aviones más oprobios
porque el hombre del paz era una fortaleza
para matar al hombre de la paz
para golpear su frente limpia de pesadillas
tuvieron que convertirse en pesadilla
para vencer al hombre de la paz
tuvieron que afiliarse para siempre a la muerte
matar y matar más para seguir matando
y condenarse a la blindada soledad
para matar al hombre que era un pueblo
tuvieron que quedarse sin el pueblo.
M. Benedetti
El buril de la gloria grabó un nombre
en hermosa columna de granito;
estalló el rayo, convirtióla en ruinas,
mas el nombre en las ruinas quedo escrito.
Así el amor tu idolatrado nombre
grabó en mi pecho con profundos trazos;
vino el dolor, despedazóme el pecho,
mas aún queda tu nombre en los pedazos.
-B. Guzmán